jueves, 12 de junio de 2008

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Vecinos de un parque de Alcorcón se movilizan para evitar la eliminación de zonas verdes
El Ayuntamiento quiere construir un gran centro cultural de dimensión nacional
El alcalde dice que el proyecto sólo afectaría a 62 árboles

El parque de los Castillos en una imagen tomada en verano. (Foto: Julián Jaén)
Actualizado martes 05/02/2008 10:13 (CET)

CARLOS MEDRANO
MADRID.- El parque de los Castillos en Alcorcón se ha convertido en el epicentro de un conflicto que enfrenta al alcalde de Alcorcón, Enrique Cascallana, con varias asociaciones vecinales. El Consistorio, gobernado por el PSOE e IU, está decidido a hacer realidad un proyecto urbanístico de gran envergadura conocido como el Centro de Creación de las Artes de Alcorcón (CREAA).
El plan, valorado en 108 millones de euros, incluye la construcción de un auditorio, un circo permanente, un conservatorio así como varios edificios que estarán destinados a fines culturales. El objetivo es convertir a este municipio en un referente de la cultura nacional.
No obstante, el Gobierno local se ha encontrado con la oposición frontal de los propietarios que viven en los alrededores del parque donde se ubicaría el CREAA. Los vecinos afectados no aprueban la idea y se han organizado en la plataforma Salvemos el Parque.
El grupo cuenta con la simpatía de varios grupos ecologistas y con el apoyo político del PP y de los Verdes grupo verde alcorcón. Su principal reivindicación es la negativa a ver reducida la extensión del parque de los Castillos, un entorno que definen como único y que desean conservar tal y como es.
La plataforma ya ha mostrado su disgusto de diversas maneras. Ha protagonizado un par de caceroladas en sendos plenos municipales e incluso trató de acampar en los terrenos donde está previsto que se inicien las obras. "No a la masacre de árboles, salvemos los Castillos", son sólo algunos de sus gritos de guerra.
Sus acciones han conseguido paralizar el inicio de las obras, que deberían durar alrededor de tres años. Además, fueron capaces de reunir 3.000 firmas de apoyo y montaron cuatro manifestaciones que el Ayuntamiento describió como "ilegales". Pero su acción más espectacular fue el vapuleo y posterior derribo de las vallas que cercaban el segmento del parque donde se desarrollarán los trabajos. Esta maniobra tuvo lugar el pasado fin de semana y recibió el calificativo de sabotaje desde el Ayuntamiento.
Algunos de los responsables socialistas apuntaron a la posibilidad de que sus artífices pudieran haber sido vándalos llegados desde fuera del municipio. Por el contrario, los integrantes de la plataforma en defensa del polémico parque se jactan de haber sido los responsables de la acción y añadieron que lo único que hicieron fue acceder a un espacio que es de todos los vecinos.
Salvemos el Parque denuncia que, cuando acaben las obras, se habrán talado 270 árboles y perdido un 30% de la superficie verde del lugar. El alcalde niega este extremo cifrando en 62 el número de árboles afectados que, según él, serán transplantados. Asimismo, manifestó que sólo el 13% del parque dejará de ser transitable.
Esta declaración viene avalada por el particular diseño de los edificios, dotados de de techos inclinados que llegarán hasta el suelo y por los que se podrá pasear. "El proyecto fue elegido tras un concurso al que se presentaron numerosos estudios de arquitectura", indicó un portavoz del Ayuntamiento. En el diseño seleccionado se prevé que estos planos transitables dispondrán de vegetación e incluso de árboles.
A los vecinos no les convence la idea, ya que temen que el ángulo de las cuestas pueda ser excesivo para que los niños y ancianos sean capaces de andar con normalidad. "Queremos dejar claro que estamos a favor de que se construya el CREAA en Alcorcón. Nos gusta la cultura y pensamos que es muy necesaria la inversión. Lo único que reclamamos es que lo levanten en un lugar más adecuado como el Ensanche Sur", pidió Máximo Mateo, portavoz de la plataforma.
Apoyo vecinal
Por su parte, Cascallana aseguró que cuenta con el apoyo de las cinco principales asociaciones vecinales de Alcorcón y cree que todo este asunto ha sido manipulado por la oposición para obtener beneficios electorales.
"Hemos respetado la legalidad. Disponemos de todos los informes jurídicos, incluidos los de la Comunidad de Madrid. Y ahora, gracias a los actos vandálicos, tenemos a 400 trabajadores parados", apuntó el alcalde.
La plataforma descartó que sus motivaciones sean políticas y denunciaron la excesiva contaminación que sufre el municipio, situado muy próximo a la M-40, M-50 y N-V. «No podemos permitirnos que reduzcan las zonas verdes de las que disponemos, especialmente cuando hay otros terrenos para construir el CREAA», concluyó Máximo.
El desencuentro parece lejos de solucionarse porque, a pesar de que Cascallana se ha ofrecido para hablar con los opositores, éstos se quejan de no haber conseguido fijar una fecha con él para tratar el tema. Por ello, los integrantes de Salvemos el Parque anunciaron futuras movilizaciones

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