jueves, 3 de julio de 2008

LOS RIESGOS DE LA TELEFONIA MÓVIL POR LOS VERDES GRUPO VERDE


Riesgos de la telefonÍa mÓvil
Durante los últimos años, las empresas de telefonía móvil han instalado en España, de forma desordena y casi sin ningún control por parte de la Administración, centenares de repetidores de telefonía móvil y han vendido cientos de miles de aparatos receptores sin advertir a los usuarios de los posibles riesgos que comporta esta nueva tecnología de comunicaciones. Ante el vacio legal existente y la evidencia científica de que el sistema de telefonía móvil puede tener repercusiones negativas para la salud y el medio ambiente si no se toman las necesarias precauciones,

Los Verdes - Grupo Verde apelamos al Gobierno para solicitar una regulación legislativa y un mayor control sobre el negocio de la telefonía móvil.

El Gobierno no puede seguir consintiendo un uso irracional de estas nuevas tecnologías sin tener en cuenta las consecuencias a largo plazo. Sobre todo cuando existen numerosos estudios científicos que ponen en evidencia la relación entre los aparatos emisores y receptores de telefonía móvil y el aumento de determinadas enfermedades entre los usuarios, tales como tumores cerebrales (hasta un 50% entre los hombres y un 62% entre las mujeres), cáncer de piel, alzheimer, cataratas, etc.

Para Los Verdes - Grupo Verde , estamos ante un atentado contra la salud y el medio ambiente de dimensiones incalculables. Así lo reconoce implícitamente el propio ministro alemán de comunicaciones, Sr. Bosch, cuando afirma que «las acaloradas discusiones acerca de la energía nuclear es posible que nos parezcan una suave brisa en comparación con lo que nos va a representar el tema de las redes de repetidores de telefonía móvil».

Tal es la magnitud del problema que hasta las compañías de seguros están excluyendo de sus coberturas los «riesgos de las radiaciones electromagnéticas». La Organización Mundial de la Salud, a la vista de los resultados de numerosos estudios científicos y de la preocupación creciente de los consumidores, ha destinado 3.300.000 dólares para la elaboración de un informe pormenorizado que tardará cinco años en realizarse. Por su parte, el gobierno británico subvencionará con 500.000 libras esterlinas una investigación sobre las posibles repercusiones de los teléfonos móviles.

Ahora sabemos que las radiaciones no sólo afectan al usuario de teléfonos móviles, sino a todo ser vivo que se encuentre a su alrededor. Se han detectado alteraciones en el encefalograma de una persona a una distancia de 90 metros de la fuente emisora. La radiación emitida por el teléfono móvil está 10.000 veces por encima de los valores que provocan alteraciones en el encefalograma del usuario, medidos a 30 centímetros de distancia. Por supuesto que estos valores se incrementan cuando el usuario está con el aparato pegado a la oreja. Los efectos de la radiación en las ondas cerebrales perduran incluso días después de hacer uso del teléfono móvil.

Existe abundante bibliografía científica al respecto. Se han llevado a cabo experimentos en Estados Unidos, Alemania, Italia, Bélgica, España, Australia, y casi todos llegan a conclusiones similares. Los únicos investigadores que se permiten extraer conclusiones discrepantes o escépticas respecto a la influencia negativa para la salud de los teléfonos móviles son aquellos cuyos trabajos han sido financiados por las propias empresas de telefonía.

Consideración aparte merece el tema de los repetidores que han proliferado descontroladamente por toda nuestra geografía. Más allá del evidente impacto paisajístico, las torres emisoras suponen una agresión contra el medio ambiente aún por determinar. Millones de hectáreas de bosque están permanentemente sometidas a la influencia de sus emisiones. Los estudios que se hacen sobre este tema generalmente se refieren a las radiaciones de la pequeña antena del teléfono móvil y hay que tener en cuenta que no existe teléfono móvil si no existe la correspondiente red de antenas repetidoras. Por tanto dichos estudios se tendrán en cuenta también para los repetidores, ya que éstos son como las antenas del teléfono pero más potentes y con el agravante de que funcionan día y noche sin parar y cubriendo su radiación sobre la mayor parte de las poblaciones urbanas del país. El público en general, desconoce la existencia de los repetidores mencionados, y que se instalan dentro de las ciudades, sobre las azoteas de las casas. El efecto nocivo de un repetidor dependerá de la distancia a la que esté situada su vivienda y al tiempo de exposición de la persona a dichas radiaciones (como mínimo las 8 horas de sueño diarias). La Administración debería tomar cartas en el asunto con la mayor urgencia. Pedimos al Gobierno que adopte, con la mayor urgencia, las siguientes medidas:

1. Promulgación de una nueva ley para atajar el vacío legal que existe actualmente y que otorga a las empresas de telefonía carta blanca para actuar con plena impunidad.

2. Esta ley deberá fijar, actualizándolos, los valores máximos de radiación aceptables como no dañinos (0´01 Micro Watt/cm2).

3. También debe incluir medidas cautelares, como la prohibición del uso de teléfonos móviles en consultas médicas y hospitales (medida esta que ya está en vigor en Alemania desde 1.995).

4. Así mismo, deberá incluir la prohibición de instalar repetidores en zonas urbanizadas o en las inmediaciones de viviendas, escuelas, universidades, hospitales, centros comerciales u oficinas.

5. Obligatoriedad de estudios de impacto ambiental para la instalación de repetidores que tengan en cuenta los posibles efectos de las radiaciones electromagnéticas sobre la flora y fauna del entorno.

6. Prohibición de la promoción o publicidad de teléfonos móviles dirigida a niños o menores de edad.

7. Mayor información a los ciudadanos sobre los efectos nocivos de las radiaciones que producen los aparatos emisores y receptores de señal y sobre el uso correcto que debe hacerse de los mismos.

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