miércoles, 16 de septiembre de 2009

Los alimentos y el cáncer.

QUE PASA CON LOS ADITIVOS

1-LOS COLORANTES. No tienen ninguna utilidad gastronómica salvo la de mejorar el aspecto exterior de los alimentos y bebidas. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) considera que los colorantes son inadmisibles, engañosos e inútiles. Los colorantes sintéticos pueden resultar agresivos o peligrosos para la salud, particularmente los que forman parte del grupo de los azoicos (E-102, E-110, E-123, E-124, E-154, E-155). EL 10% de los asmáticos sufren crisis de asma por estos colorantes y a menudo producen alergias y trastornos de comportamiento, sobre todo en los niños. (Agentes cancerígenos). En los países nórdicos están prohibidos casi todos los colorantes sintéticos. En Estados Unidos actualmente se autorizan 9 colorantes artificiales y en España 23, a los que habría que sumar otros 5 colorantes considerados "naturales" que habitualmente se obtienen por síntesis química. El E-150 puede llegar a provocar alteraciones sanguíneas y deficiencias de vitamina B6, es cancerígeno y además el E-150c y 150d tiene efectos negativos sobre el sistema inmunitario, por la presencia de amoniaco en su proceso de elaboración. (transgénicos) u obtenidos por métodos biotecnológicos. E-101 Riboflavina,
E-150 Caramelo
E-160 a, e Carotenos pueden causar intoxicaciones graves al elevarse la cantidad de vitamina A en el organismo. Se han descrito casos de alergias. CONSERVANTES Usados para conservar los alimentos por más tiempo (solo favorece a fabricantes y distribuidores) y para evitar el deterioro de los alimentos por la proliferación por diferentes tipos de microorganismos (bacterias como Clostridium botulinum responsable del botulismo, levaduras y mohos aflatoxinas cancerigenas). En muchos alimentos existen de forma natural substancias con actividad antimicrobiana. Muchas frutas contienen diferentes ácidos orgánicos, como el ácido benzoico o el ácido cítrico, los yogures con al ácido láctico producido durante su fermentación. Los ajos, cebollas y muchas especias contienen potentes agentes antimicrobianos, o precursores que se transforman en ellos al triturarlos. Puede ser un sistema para defraudar al consumidor engañándole respecto a la frescura real de un alimento. Sulfitos E-220 a E-228: son capaces de destruir la vitamina B1 del organismo. Se emplean fraudulentamente para mejorar el aspecto de las carnes. Entre el 3% y el 8% de los asmáticos son alérgicos a estos y las personas con jugo gástrico poco ácido pueden manifestar reacciones cutáneas y diarreas. Nitritos y nitratos E-249 a E -252: provocan toxicidad aguda, 2 gramos pueden causar la muerte de una persona, al bloquear el transporte de oxigeno. Pueden dar lugar a la formación de nitrosaminas, agentes cancerígenos. GELIFICANTES Y ESPESANTES (entre E322 y E499). Se emplean para dar homogeneidad a los alimentos, para retener las grasas, para que los aceites se mezclen con el agua y para absorber el agua de los alimentos. En la mayoría de los casos no son necesarios en los alimentos pero se mezclan en estos, para evitar tener que poner mayores concentraciones de los componentes principales e hinchar el producto. Entre los espesantes y gelificantes más perjudiciales se encuentran: E-407 Carrogenanos, debilita la flora bacteriana y bloquea la digestión de las proteínas. Cantidades altas son capaces de inducir la aparición de úlceras (Cancer) intestinales en cobayas y trastornos inmunológicos.
E-440a, E-440b Pectina y pectina amidada en dosis altas, inhiben la captación de minerales esenciales como el hierro, cinc o el calcio. En niños pueden provocar descalcificación. Entre los emulsionantes más empleados se encuentran: E-322 lecitina de soja
E-471 mono y diglicéridos de ácidos grasos
E-472 a, b, c, d y e esteres de los mono y diglicéridos de los ácidos grasos (provocan perturbaciones digestivas)
E-479 b aceite de soja oxidado y en interacción con mono y diglicéridos de ácidos grasos. Prohibido en España.
Todos ellos pueden tener un origen transgénico no mencionado en la etiqueta 4- ALMIDONES MODIFICADOS empleados como espesantes. Hacen referencia a una transformación físico química, que puede no tener relación con la modificación genética pero que puede estar relacionada al tratarse de almidón. Su mención en la etiqueta de esta forma puede confundir al consumidor.
Los podemos encontrar en los productos de alimentación con la designación de Almidón, Almidón modificado o como E-1404, E-1410, E-1412, E-1413, E-1414,E-1420,E-1422, E-1440, E-1442 y E-1450 5- EDULCORANTES no se consideran aptos para el consumo infantil. E-951 Aspartamo, no existe en la naturaleza, es propiedad de la compañía farmacéutica Searle, subsidiaria de Monsanto . Provoca adicción clínica y puede provocar o agravar las cefaleas, la epilepsia, la depresión, diversas enfermedades neurológicas (principalmente esclerosis múltiple), problemas visuales, alergias y complicaciones diabéticas o tumores cerebrales. En la etiqueta debe poner contiene una fuente de fenilalanina E-954 Sacarina no es en sí cancerigeno, pero induce a la proliferación celular. Dosis superiores al 5% del total de la dieta provocan cáncer de vejiga en rata. En los productos que la contienen debe aparecer puede ser peligroso para la salud Polioles E-420 Sorbitol, E-421 manitol, E-953 Isomanitol, E-965 Manitol, E-967 Xilitol: cuando superan el 10 % del producto es obligatorio incluir en la etiqueta un consumo excesivo puede tener efectos laxantes. Si se consumen mas de 40 gr diarias provocan diarreas y mareos. E-952 Ciclamato: Prohibido en EEUU, Japón e Inglaterra por estar probado su efecto cancerígeno y teratogénico (malformaciones en el feto). Interfiere en la síntesis de las hormonas tiroideas y puede producir alergias. POTENCIADORES SABOR Son substancias que, a las concentraciones que se utilizan normalmente en los alimentos, no aportan un sabor propio, sino que potencian el de los otros componentes presentes. E-620 a E-625 Glutamatos: la ingestión de cantidades elevadas de estos aditivos causan el "síndrome del restaurante chino", designando por este término una serie de síntomas (hormigueo, sonmolencia, sensación de calor y opresión en la cara,,,). Se ha dejado de utilizar en alimentos infantiles.

CONSEJOS PARA EVITAR RIESGOS Reducir al máximo el consumo de aditivos, elegir productos frescos, no manufacturados, y en todo caso, optar por aquellos con menos aditivos sobre todo si se trata de colorantes o aditivos sintéticos o artificiales. Prestar atención a aquellos aditivos que pueden provocar intoxicaciones cuando se combinan con otros aditivos antagónicos, (Por ejemplo: E-210 ácido benzoico cuando se consuma con el E-222 bisulfito sódico) puede provocar trastornos neurológicos. Prestar atención a aquellos otros que resultan acumulativos, es decir, los que el organismo absorbe pero no elimina en su totalidad. En este caso lo que importa no es la cantidad diaria ingerida sino la que consumimos a lo largo de toda nuestra vida. Es el caso, por ejemplo, de los antioxidantes BHA y BHT (E320 y E321). Evitar el consumo de edulcorantes artificiales, no esta muy claro que ayuden a peder peso. Aspartamo (E951), los ciclamátos (E952) y la sacarina (E954). Evitar el consumo de aditivos prohibidos. (E235 Pimacina y E479 Aceite soja oxidado). Sospechar de aquellos aditivos. Que aunque están autorizados en España, han sido prohibidos en otros países por diferentes razones: Colorantes azoicos (E-102, E-110, E-123, E-124, E-154, E-155), la sacarina ( E954) y el ciclamato, los conservantes benzoicos (E210 al E213), los sulfitos (E220 al E228), el difenilo y sus derivados (E230 al E233), los nitritos y nitratos (E249 al E252), el ácido bórico (E248), los antioxidantes BHA y BHT (E320 y E321), el carragenano (E407), los emulsionantes polioxietilenados (E431 al E436), los polifosfatados (E450 al E452), los producidos a partir de la celulosa (E460 al E466), los esteres poliglicéricos (E475) y de propano (E477), el ácido glucónico (E574) y los glutamatos (E620 al E625). Exigir a las autoridades sanitarias que incluyan en la etiqueta un mensaje de advertencia, tal como hacen algunos países, para aquellos alimentos que contengan aditivos potencialmente tóxicos o no recomendados para niños, embarazadas o personas que padecen determinadas enfermedades. Por ejemplo: En Estados Unidos, por ejemplo, los productos que contienen sacarina (E954) están obligados a incluir en sus etiquetas la siguiente leyenda: ""Este producto contiene sacarina, de la que se ha determinado que produce cáncer en animales de laboratorio Cáncer de colon: el más frecuente y el segundo más mortal


Llega sin hacer ruido. Tan silencioso es y tan inadvertidos pasan sus síntomas, que ha conseguido colocarse en el segundo puesto de cánceres que más muertes deja a su paso por España, sólo superado por el de pulmón. Es el colorrectal, el cáncer más común entre los españoles; un mal que ya se ceba con 25.000 españoles cada año, a 13.000 de los cuales consigue matarles. Una cifra para sentarse a pensar en su prevención si se compara con las muertes por sida (1.300 al año) y por accidentes de tráfico (algo más de 4.000). El 31 de marzo, día elegido mundialmente para sensibilizar sobre el cáncer colorrectal, se han disparado las alarmas para que todo el mundo se conciencie: si los pacientes diagnosticados se hubieran practicado técnicas de diagnóstico precoz, nueve de cada diez fallecidos seguirían vivos.

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