jueves, 10 de febrero de 2011

QUIERO TÚ PISO ,TÚ COCHE ,TUS BIENES ,LO QUIERO TODO



César Pérez Navarro - Tercera Información 03-02-2011

La pérdida adquisitiva que sufren los ciudadanos por el paro -consecuencia de la crisis sistémica- y de los recortes de sus derechos sociales, ha incrementado el endeudamiento de las familias españolas con la banca privada. Cuando un ciudadano entra en bancarrota y no es capaz de seguir pagando su sobrevalorada hipoteca, el banco reclama sus bienes, empezando por la vivienda. El artículo de la Constitución que sustenta el derecho a un lugar donde vivir no ha llegado a ser desarrollado legislativamente por ningún gobierno después de la Transición, y las leyes suelen inclinarse a favor de los bancos.

Como consecuencia de esta anomalía democrática, en plena crisis, los embargos hipotecarios ya se dispararon un 150% en el tercer trimestre de 2008. En los primeros meses de 2009 el incremento fue del 112% -300 viviendas salieron a subasta al día ese año-, y en el primer trimestre de 2010 se registró un record de 27.561 ejecuciones hipotecarias. Desde entonces ha seguido creciendo el número de dramas entre muchos ciudadanos españoles. El New York Times lo explicó (1) ya a finales de 2010; “(...) Al contrario de lo que sucede en otros países de la UE o en Estados Unidos, una vez que el juez falla a favor del banco, la pesadilla del deudor no ha hecho más que empezar. Al montante del préstamo se le unen costes judiciales, intereses de penalización, honorarios legales… Actualmente, además de haber perdido su casa en favor de la entidad financiera, el cliente tiene que hacer frente a la diferencia que existe entre la cantidad del crédito hipotecario que le fue concedido y el valor actual de tasación del inmueble, que está, en la mayoría de los casos, por debajo (…) 1,4 millones de españoles se enfrentan a potenciales procedimientos de embargos (...)”.
A esta injusta situación, hay que sumar la tolerada existencia de “fondos buitres”. Los llamados distressed asset fund , campan a sus anchas haciendo carroña de un número descomunal de pisos procedentes de los embargos y las daciones de pago de particulares, propiedad ahora de bancos y cajas. Si los precios de las casas embargadas han bajado ya entre un 30% y un 40% desde el comienzo de la crisis, “los distressed asset fund siempre compran con importantes descuentos y en grandes cantidades, lo que les da ventaja en las negociaciones”, explica un ejecutivo de Taurus Ibérica. Este tipo de fondos obtiene rebajas adicionales al adquirir significativos paquetes de viviendas embargadas en porcentajes que suelen rozar entre el 20-40%. El descuento adicional les permite vender a posteriori ese lote de pisos con un mayor margen de ganancias.
Hace unos días, la Audiencia Provincial de Navarra ha dictado la primera sentencia que avala que devolver las llaves del piso al banco liquida el crédito. Decisión importante que con otras dos sentencias más favorables al embargado por parte del Tribunal Supremo, sentaría
jurisprudencia.

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