viernes, 17 de agosto de 2012

LA DEUDA DEL AYUNTAMIENTO Y SU GESTIÓN .

La mayoría de los ayuntamientos incluido el nuestro ,como en el resto de España, están al filo de lo imposible. En los últimos años sufren la crisis con una incidencia mucho mayor que otras administraciones. Cuando se habla del déficit público, a nivel popular, se olvida que el Estado no es sólo el Gobierno central, sino también las administraciones autonómicas y locales. Los ayuntamientos han sufrido con especial virulencia la crisis porque están entre los principales afectados por la burbuja inmobiliaria, que les ha privado de importantes ingresos a los que ya se habían acostumbrado. Las operaciones urbanísticas habían sostenido en gran medida las inversiones de las entidades locales, que de pronto vieron casi cortada una de sus principales fuentes de financiación. Reducir la deuda municipal, cuando se cuenta con menos ingresos, no es tarea fácil.
La imposibilidad legal de llevar adelante medidas como ésta, o la dificultad para refinanciar las deudas, ha derivado en un colapso de las arcas municipales. En general, los pagos a proveedores se han prolongado aún más. También se retrasa el abono de muchas subvenciones concedidas a instituciones, a veces de interés social, que las necesitan para sobrevivir y para no acumular a su vez otras deudas. Y, en casos extremos, incluso hay problemas para pagar a tiempo las nóminas de los funcionarios municipales. A pesar de las dificultades económicas, se mantienen otros gastos discutibles.  Es cierto que a veces cumplen una importante función de comunicación a escala local, dando mayor cobertura y difusión a fiestas y acontecimientos. Pero, en otros casos, sirven tan sólo para la promoción política de quienes la financian. . En todo caso, los ayuntamientos padecen la mala organización del Estado. Cuando se habla de las duplicidades administrativas del Estado de las Autonomías, no se puede olvidar que los ayuntamientos están entre los principales afectados por esa mala gestión burocrática. Es necesario, por tanto, que se clarifiquen las competencias en temas de Educación, Vivienda, Medio Ambiente, Turismo, Comercio, incluso Policía y servicios que prestan más de una administración y que a veces colisionan. 

Es posible que sea necesario redefinir y remodelar el Estado de las Autonomías. Pero no se debe olvidar que eso pasa también por una profunda reforma de la Administración Local, con unas competencias clarificadas. Y, por supuesto, pasa porque la financiación municipal esté mejor dotada desde la Administración Central, sin que los ayuntamientos estén siempre al borde de la asfixia, o pendientes de operaciones dudosas. A eso habría que añadir una gestión más sensata y austera desde los ayuntamientos, sin delirios de grandeza que a veces aumentan el gasto sin control, como ha sido el caso NUESTRO CON EL FAMOSO CREAA Y CINCO CENTROS CIVICOS  ENTRE OTROS . Sólo mediante un conjunto de medidas pactadas por l TODOS LOS PARTIDOS , que requieren una gran sensatez, será posible que los ayuntamientos reduzcan sus deudas y vuelvan a la realidad.

No hay comentarios: