domingo, 24 de septiembre de 2017

LA ESCALERA DE SIÓN.

LA ESCALERA DE SION

El financiero le presta un capital y su interés se centra en que usted no devuelva la cantidad prestada, arruinado, la banca siempre gana; ante el ejemplo de una hipoteca, es prácticamente imposible que un ciudadano medio hipotecado mantenga una regularidad de pago prolongado y regular prácticamente durante toda la vida del propio hipotecado, tarde o temprano, la vida del hipotecado experimenta "un procesos traumático", una enfermedad, una crisis de pareja, la pérdida del empleo, siempre existe un motivo que obliga al hipotecado a no pagar, y de hacerlo, puedes firmar tu acta de defunción.

Pierdes la propiedad, sigues embargado, endeudado, y reducido a la triste condición de "morosidad" que determina y afecta gravemente el futuro traumático de tu vida.

Eres empobrecido.

Es decir, para el sistema económico que impregna nuestras vidas, el beneficio real se obtiene no con el cierre legítimo de un contrato tras el pago estipulado, el verdadero beneficio nace del "colapso", del trauma que en algún momento todos experimentamos.

Y para lograr su objetivo, el poder del capital invierte su beneficio en tejer un contexto "conflictivo", donde la enfermedad, el enfrentamiento, incluso la guerra, son cultivados por el bien y el beneficio del propio sistema financiero.

Con un país sucede lo mismo, se accede al crédito, la sociedad se endeuda, y el financiero simplemente espera, y mientras lo hace, teje los entresijos que cultivan el colapso, intencionado e interesado, al final, la banca siempre gana mientras se regula la especie a través de los subterfugios del genocidio controlado.

Pagan y caen siempre los mismos.

La España global es un claro ejemplo, nos dicen que "estamos en crisis", una crisis de orden financiero, a través del capital público salvamos al mismo orden financiero, y somos obligados a volvernos a endeudar, y lo hacemos, con nuestro propio dinero; mientras tanto, el financiero invierte en política, (compra de voluntades), en medios de comunicación encargados de publicitar un contexto belicista, y al final, tarde o temprano, la sociedad colapsa y pierde su verdadero y legítimo patrimonio, la propiedad o la tierra.

De forma prodigiosa, del mismo modo que usted abala con el bien tangible (su propiedad) el acceso a una cantidad limitada de dinero prestado, (un capital que de fondo, en lo profundo, no vale absolutamente nada), el financiero ejecuta el camino inverso, traduce un capital que de fondo no vale nada, en propiedad, en bienes tangibles, epicentro de su bien y su negocio.

Es decir, en realidad se realiza un "transacción" entre lo real y lo tangible (la propiedad, el territorio) en lo irreal y lo intangible, (la deuda, el dinero, el crédito o el interés).

Un fraude de ley, permitido y cultivado por todos los poderes en nómina del Estado, que transforman el contexto humano, la naturaleza, en un "campo de concentración" de empobrecidos y la vida de una persona (el moroso) en un genocidio perpetuó, en pobreza.

Caemos como moscas, y sucede ahora, mientras pagamos.

Proceso perverso, que afecta a la mayoría de ciudadanos, el trabajador, inducido, instrumentalizado, a ser víctima empobrecida del proceso global o neoliberal que gobierna el occidente libre, DIOS.

Un simple ejemplo, leemos en un periódico que a un deportista, un jugador de balompié, acaba de firmar un contrato de 96 millones de euros, nos desglosan los detalles, tanto neto, tanto en objetivos, tanto en concepto publicitario; sin embargo, si el deportista en cuestión, una alegre mañana, decide visitar su sucursal de confianza y solicita retirar los 96 millones de euros, ¿saben cual sería la única respuesta posible que le ofrece su banquero?, -NO ES POSIBLE-. Su aparente jornal, no importa la cantidad, se traduce en un bien intangible, en una simple anotación en la cartilla del contratado donde se nos dice que disponemos de tal o cuál cantidad de dinero; en realidad..., no es cierto, no existe.

Con su nómina sucede lo mismo, con su pensión también, y si eres un afortunado ganador de un sorteo de lotería de navidad, lo mismo, hablamos de una simple y triste ilusión.

El dinero no existe, como existe una flor, una manzana, o el derecho constitucional llamado vivienda, su propiedad, su tierra o su territorio; y fundamos, por acción y omisión, un sistema social basado en un fraude de ley de naturaleza piramidal, un estafa colosal, que llamamos "el sistema".

Por lo tanto, la pobreza se cultiva, a través de dogmas e ideologías, mentiras y ficciones, cuentos y ensoñaciones, te educan en "creer" y cuando dejas de hacerlo, te despiertas sin identidad, sin una tierra que cultivar, sin fruto ni alimento, sin oficio ni beneficio, sin vida, -no te preocupes-, para asegurar el beneficio tenemos la red de narcotráfico global, siempre te queda la opción de desaparecer tras el olvido del anonimato que te ofrece el sistema como un opiáceo que narcotiza tu esencia de ser.

La muerte programada y orquestada en vida, el adicto o el cinsumidor.

Y España es un claro ejemplo de "estafado", de "endeudado", de "hipotecado", tras la inyección de capital destinado a "salvar" el sistema financiero, pasamos de ahorradores a deudores, de ricos a pobres, y el poder financiero global nos considera ahora un "objetivo a colapsar", empezamos a comprender como tras la intervención de nuestra economía en España se encadenan situaciones sociales traumática, una tras otra; surge el movimiento 15M, florece el Populismo de diseño (Podemos) y ahora tenemos el desafío Secesionista sobre la mesa del solar que llamamos España, es decir, el poder financiero, tras invertir en voluntades políticas (nos basta con comprender los gestos del líder del Populismo, Pablo Iglesias), tras invertir en medios de comunicación (nos basta con leer los titulares de la Vanguardia a la Sexta pasando por Cuatro o TV3) somos "condicionados" a diario entorno a un principio, EL COLAPSO, ahora comprendemos el por qué un tal Carlos Puigdemont "induce" a su amado pueblo hacia el espacio de la confrontación, o por qué el Populista de Universidad nos ofrece una narrativa belicista y un tanto transnochada entorno al mismo conflicto social, su mantra "cavar trincheras" o "asaltar los cielos".

Nuestra guerra es su negocio.

Su función no es gobernar, gestionar eficazmente el espacio público, aportar un bien común entorno a principios constitucionales o democráticos, su única función se centra en "indignar" y "dividir" a la población, un espacio que no ofrece frutos personales o colectivos, simplemente ofrece rentabilidad financiera y transformar su vacío interior, su dinero, en nuestro propiedad o nuestro territorio, Iberia.

Siendo conscientes ¿cómo debemos responder? el último gran intento de una nación occidental por desprenderse del yugo financiero internacional desembocó en la segunda guerra mundial, es decir, la muerte de más de 100 millones de inocentes e hipotecados ciudadanos empobrecidos en un mundo abundante y gratuito, que para mayor gracia de "algunos" "alguien" (las élites) decide estipular un precio o de su propiedad.

Quién vive o no.

Pero, el mundo no tiene precio, no pertenece a nadie, la vida es un regalo, un milagro, siempre algo tiene que pasar.

Un proceso perverso muy bien apuntalado a través de otro concepto "semita" del orden económico - social, "la herencia", del padre al hijo, tu apellido te somete a formar parte de un bando, el proceso de adoctrinamiento facilita, abandonado a tu suerte, serás "carne de cañón", como éstos jóvenes Catalanistas que hoy lapidan su futuro en las calles como neo soldados uniformados y adoctrinados por sistema en una guerra sin cuartel de cuarta generación, es decir, del campo de batalla a los mercados.

El negocio perfecto.

Hoy un analista consciente y objetivo, desprendido de toda deuda, de todo dogma o ideología, puede afirmar sin margen de duda, que España está siendo "atacada" y "conquistada", y la naturaleza del "ataque" o la "conquista" es de orden financiero, privado, e internacional, GLOBALIZACIÓN; su finalidad es simple, atesorar nuestro patrimonio, el territorio, y transformar España en un departamento más del ecuménico mercado global regulado por un solo Gobierno Mundial.

Soy consciente que lo que acaba de leer puede causarle vértigo, náusea, alguien lo tiene que decir, (somos unos cuantos disidentes), mi intención no es "indignarle", -todo lo contrario-, como escribe George Bataille, "propino una bofetada a la mejilla de la piedad", es decir, inducir "un despertar" a través del conocimiento descarnado de la cruda realidad como alternativa al colapso y a la pobreza de la ilusión que nos ofrecen, -conscientes-, unidos, integrados, con un simplemente cancelar la cuenta del banco, seremos libres de nuevo, tal y como nacemos, naturalmente.

Ante el colapso de España, cierra tu televisor, no leas un solo panfleto, cancela tu relación con tu banco, pasea alegremente, y que caigan ellos, nosotros ya pisamos nuestro suelo, nuestro sepulcro nos pertenece.

Ante un floreciente orden horizontal y natural, veremos quién sobrevive primero, ¿el pobre o su banquero?.

Cordialmente MV

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